
En los países del norte, se recibe el Año Nuevo con champán. Los españoles también bebemos champán, pero tenemos una costumbre diferente. En la cena de Año Viejo, siempre hay uvas. En todo el país, la gente espera las doce campanadas del reloj de la Puerta del Sol de Madrid y escucha la radio o ve la televisión. La tradición es así: a las doce en punto todo el mundo come una uva con cada campanada; así hay suerte para cada mes del año nuevo.
